Cinco años Viviendo en Australia

¡Cinco años han pasado desde el primer día en que Australia me deslumbraba con su belleza! Increíble cómo pasa el tiempo.

Después de un viaje muy  laaaargo (una sola “a” no es suficiente) llegamos hasta el otro lado del mundo, llenos de sueños, ilusiones, nostalgia, felicidad, miedo, ansiedad y muchos otros sentimientos que hacían que nuestros corazones palpitaran con fuerza.

No sabíamos que nos íbamos a encontrar en este país, no sabíamos que alegrías y que tristezas nos esperaban, no sabíamos si lo que este nuevo país nos ofrecía si nos iba a gustar, no sabíamos ni el idioma. Pero habíamos decidido dar ese paso, darnos una oportunidad fuera de nuestra zona de confort, conocer lugares y personas nuevas, viajar, aprender un nuevo idioma, dejar atrás nuestra rutina y vida laboral y enfrentarnos a nuevos retos y experiencias.

Ya hoy han sido  cinco años viviendo en Australia; cinco años donde hemos viajado; hemos aprendido otro idioma; hemos conocido gente de todos los rincones del mundo (incluso de lugares que ni sabíamos que existían); hemos trabajado incansablemente hasta sentir que nuestro cuerpo no daba más y haciendo trabajos que antes de plantearnos este viaje no habían pasado por nuestras cabezas; hemos aprendido que diciembre es un mes más y no es la fiesta constante a la que estábamos acostumbrados;  hemos comprado nuestro primer carro; hemos disfrutado como nunca de una video llamada con nuestros seres queridos; hemos perdido familiares estando lejos; hemos reído y hemos llorado, porque aunque probablemente no publicamos en nuestras redes sociales todos los momentos duros que vivimos acá, son muchas las noches donde las lágrimas son nuestra única compañía y nos entra la nostalgia de querer estar en casa con los nuestros; hemos deseado locamente comer los dulces de nuestro país o la comida que cocina nuestra mamá; hemos deseado estar en eventos familiares que por obvias razones nos hemos perdido; hemos emprendido; hemos incluso encontrado pasiones que no conocíamos (como el amor por compartir estas líneas con ustedes); nos hemos caído y nos hemos vuelto a levantar;  hemos encontrado amistades valiosas que se convierten en familia y que marcan tu vida, pero también nos hemos despedido de muchos de ellos, porque la realidad de Australia cuando te quedas tanto tiempo es que debes entender que hay que acostumbrarse a las despedidas.

Son muchísimas cosas las que nos han pasado en estos cinco años y aunque no ha sido color de rosa y hemos pasado los momentos más oscuros de nuestras vidas, también hemos pasado muchos de los más felices y estoy segura que tomamos la mejor decisión al dar el salto y decidirnos por vivir esta aventura en el país de los canguros y los koalas. 

Me emocioné escribiendo  pero cuando llegamos acá no pensábamos que íbamos a estar tanto tiempo y que nos íbamos a enamorar de este país que nos ha dado más de lo que esperábamos.

Doy gracias a Dios por la gran oportunidad que nos da de vivir en Australia y sobre todo por las personas tan especiales que hemos conocido y por todas las experiencias vividas. Y doy gracias a todos los que cada día nos acompañan, cada día viven momentos únicos a nuestro lado y que así como nosotros, luchan por sus sueños y nos permiten hacer parte de ellos. 

Y estos éramos nosotros hace cinco años, el primer momento que pisamos Australia afuera del aeropuerto (En Sydney mientras pasabamos de la terminal internacional a la nacional) 

 

Y en nuestra primera visita a South Bank (un día después de llegar):

Comentarios
¿Te pareció útil o te gustó el artículo?